
En nuestro caminar por las rutas literarias no podíamos obviar la máxima figura de la literatura española e hito fundamental de la literatura universal: don Miguel de Cervantes Saavedra. El Barrio de las Letras de Madrid, lleno de tesoros literarios como la casa de Quevedo y Lope de Vega, también nos lleva a la casa del poeta y dramaturgo y próxima al lugar desconocido del convento de las Trinitarias, donde murió.
El autor del El Quijote escribió sus últimas palabras tres días antes de morir, el 19 de abril de 1916, «El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y con todo esto, llevo mi vida sobre el deseo que tengo de vivir».
Murió casi en la misera y a su entierro fueron cuatro gatos locos; en el convento lo enterraron, tan fracasado y pobre que ni sus huesos se conservan. Muy diferente al de su vecino Lope que triunfó en vida y acudió todo Madrid.
Estas y otras tantas anécdotas, guarda el barrio más literario de la capital.
Vía: El Mundo
Escrito por Thiemi |
4 de Junio de 2009 |
1 comentario
Madrid.



Desde este mismo espacio hemos estado siguiendo diferentes rutas literarias, de las tantas que nuestro país posee. Así pues, El segundo Premio Internacional de Literatura de Viajes Camino del Cid, pretende reivindicar la ruta como espacio literario universal, ya que su itinerario está basado en el Cantar del Mío Cid que narra, justamente, el viaje de Rodrigo Díaz a través de la España medieval.
El premio de 13.000 euros para el autor y 10.000 para la editorial responsable de la publicación, da cuenta de la importancia que le otorga Consorcio Camino del Cid, una entidad pública sin ánimo de lucro.
Resultó ganador, en esta oportunidad, el libro La huella de Babur. A pie por Afganistán, obra del escocés Rory Stewart convirtiéndose así en uno de los mejores libros de este género, editado en 2008.
Si te interesa este tipo de literatura no puedes dejar de leer un texto real donde encontrarás héroes y canallas, ancianos, soldados adolescentes y talibanes narrado con una prosa breve y nada sentimental.
Vía: Expreso
Escrito por Thiemi |
3 de Junio de 2009 |
0 comentarios
General.

Continuando con nuestra ruta literaria, hoy daremos el presente en la misma aula en la que estudió Lope de Vega o en aquellas donde Machado y Aleixandre estudiaron literatura.
Esto es posible si te matriculas en uno de los emblemáticos institutos donde pasaron sus horas genios como Quevedo, Baroja o Camilo José Cela:
- el Cardenal Cisneros (calle de Los Reyes): fundado en 1845 con el nombre de Instituto del Noviciado, fue fruto del Plan de Estudios de Don Pedro José Pida, que reorganizó los estudios universitarios de la época y ‘dio vida’ a los primeros centros de Secundaria.
- el de San Isidro (calle Toledo) es el más antiguo de la capital, heredero de los Estudios de la Villa (1346), del Colegio Imperial (1603) y los Reales Estudios (1625).
Ambos pueden presumir de sus célebres alumnos: Lope de Vega, Calderón de la Barca, Quevedo, Cela, o Aleixandre; Baroja, los hermanos Machado, Giner de los Ríos o Nicolás Salmerón, que incluso regresó como maestro.
Vía: El Mundo
Escrito por Thiemi |
31 de Mayo de 2009 |
1 comentario
Madrid.

Ayer pudimos conocer la estancia de Hemingway en Madrid a través de los hoteles donde estuvo hospedado. Hoy, nuestro destino es un café que tiene una historia que también se relaciona con la literatura:
-El Café Gijón: situado en el Paseo Recoletos, conserva la misma estética que cuando fue inaugurado en 1888. Sillones rojos, mesas de mármol negro y el ‘sótano’ donde se celebraban las famosas tertulias y donde podía uno encontrarse con Severo Ochoa, Gómez de la Serna, Ramón y Cajal y años más tarde, Rafael Alberti, Federico García Lorca o Jorge Guillén (Generación del 27).
A pesar de haber cambiado de dueño en 1910, el establecimiento conservó su nombre como condición de venta.
Otros locales de este tipo fueron, el Café Comercial, el Café Pombo y Casa Antonio, edificio donde Benito Pérez Galdós situó a su personaje ‘Luisito Cadalso’ en su obra ‘Miau’.
No le faltó razón a Valle-Inclán cuando aseguró que los cafés habían prestado mejor servicio a la cultura que muchas universidades. Hoy tenemos la posibilidad de visitar estos establecimientos e impregnarnos de la Historia encerrada entre sus paredes.
Vía: El Mundo
Escrito por Thiemi |
30 de Mayo de 2009 |
4 comentarios
Madrid.

Resultaría reiterativo comentar la pasión que Ernest Hemingway sentía por los toros y por España. Desde esta misma página hemos dado noticia de su estancia en Málaga y de la conmemoración que de este período se realizó en el Museo del Patrimonio Municipal, a mediados de mayo.
Ahora es posible conocer su período madrileño a través de un recorrido hotelero:
-Hostal Aguilar (carrera de San Jerónimo): fue su cuartel general en los años veinte y treinta. La proximidad con el Museo del Prado es lo que más le gustaba. Su precio, 10 pesetas la noche.
-Hostal Florida: detrás de sus ventanales contempló los sucesos de la Guerra Civil. Próximo al frente y al edificio de Telefónica, se convirtió en cuartel general de los corresponsales de guerra y lugar donde los periodistas debían presentar sus textos a los censores. Dicen que entre sus muros se enamoró de Martha Gellhom, corresponsal norteamericana que se convirtió en su tercera esposa.
Derribado en los sesenta, en el sitio se levanta ahora una sucursal de El Corte Inglés.
-Bar del Hotel Gran Vía (Gran Vía 25): requisado por los mandos republicanos, desde donde escribió muchas de sus crónicas.
-Hotel Suecia (Marqués de Casa Riera, 4): allí prefería pernoctar cuando visitaba Madrid en los años cincuenta. Una depresión agravada con el alcohol ya lo dominaba por esa época y fue en este hotel donde, deteriorado, se encerró en una habitación negándose a salir. Sucedió en 1960 y luego de convencerlo para que volviese a EE.UU, viajó a su país, fue ingresado a una clínica y un año después se suicidó.
Vía: El Mundo
Escrito por Thiemi |
30 de Mayo de 2009 |
2 comentarios
Madrid.

Con cierta pena vemos cómo la inmediatez de la imagen distrae y aleja a nuestros niños de la letra impresa y tal vez pensando la manera de acercarlos a la riqueza de la lengua castellana, el Ayuntamiento de Valladolid y la Fundación de la Lengua Castellana han puesto en marcha una excelente iniciativa. Se trata de iniciar una ruta literaria prevista para los días 1 al 5 de junio, en la que escolares vallisoletanos podrán interiorizarse en el origen, evolución y esplendor de la lengua española.
La idea es unir los seis hitos que forman parte de la Fundación de la Lengua Castellana, con varios espacios urbanos, monumentales e históricos. Los escolares de quinto y sexto curso de Primaria, y por el término de dos horas, recorrerán los mismos lugares que diversos personajes de ficción como la Moza Potamia, la Gran Gregoria, Pepe Pucelo, el tuno Charri, Teresita la repostera y el fantasma de la abuela de José Zorrilla y conocerán cada uno de los hitos de esa ruta denominada Del dicho al hecho…hay un trecho.
El alcalde de Valladolid considera que la ‘ciudad encierra la plenitud del castellano como lengua literaria’ y esta es una buena forma de hacer que los niños puedan conservarla.
Vía: Expreso
Escrito por Thiemi |
11 de Mayo de 2009 |
0 comentarios
Valladolid.

Una exposición y un catálogo que nos llevará a recorrer Madrid por la ruta literaria, se extenderá hasta setiembre en el Museo de la Ciudad.
Así como se asocia Dublín con Joyce, Londres con Dickens, Nueva York con Scott Fitzgerald, Lisboa con Pessoa o París con Balzac, también existe un Madrid por cada gran autor que ha plasmado la vida en la capital. El escritor José Manuel Caballero Bonald y el fotógrafo José Luis Navia han configurado un recorrido literario de la ciudad en los últimos cinco siglos a través de dos tipos de estéticas: la visual y la escrita.
Imágenes de tabernas del Madrid más castizo conviven con las de estaciones, sus ciudadanos, un plato de lentejas o la de tres camareras uniformadas encaramadas a un par de sillas mientras con una mano apartan el reflejo del sol en el rostro y miran, en una misma dirección, hacia la comitiva en la que desfilaba el cadáver de Franco
Compuesta por 100 fotografías en blanco y negro y unas 60 en color, la muestra recoge tomas desde mediados del siglo XIX hasta 2008 y acompañadas por citas literarias que reflejan los vaivenes de la efervescencia cultural en Madrid.
Sumamente recomendable.
Museo de la Ciudad (Príncipe de Vergara, 140) – Metro Cruz del Rayo | Del 23 de abril al 20 de septiembre | Horario: de martes a viernes, de 9.30 horas a 20.00 h; sábados y domingos, de 10.00 a 14.00 h. | Entrada gratuita | Visitas guiadas: días 29 de mayo, 10 d ejunio, 8 de julio y 27 de agosto, a las 10.00 horas
Vía: El Mundo
Escrito por Thiemi |
22 de Abril de 2009 |
1 comentario
Madrid.