Un recorrido por las costas de Asturias

La llamada Costa Verde es una sucesión de calas arenosas e imponentes acantilados en los que, de tanto en tanto, se abren profundos estuarios que albergan muchos pueblos de pescadores. En el interior se extienden verdes prados y bosques de pino eucalipto al amparo de las montañas. Esta franja costera está menos urbanizada que la mayoría del litoral de España; sus centros de veraneo son de dimensiones modestas así como sus hoteles.
Dos bonitos pueblos de pescadores, Castropol y Figueras, ocupan la rivera oriental de la ría de Ribadeo, fronteriza con Galicia. Al este se alzan otros pueblos pintorescos como Tapia de Casariego y Ortigueira, en una caleta rocosa. Siguiendo por la costa, Luerca, tendida en un promontorio a los pies de una iglesia y un cementerio, tiene un bonito puerto donde se refugian botes rojos, azules y blancos. El pueblo de Cudillero es aún más encantador; las terrazas de los cafés y de las marisquerías se agolpan en una pequeña plaza junto al pueblo. Más allá, sobre las abruptas colinas, se pueden ver las casas blancas de los pescadores.
Continuando por la costa se levanta un rocoso promontorio de Cabo de Peñas; en el puerto pesquero de Candas se celebran a veces capeas sobre la arena aprovechando la marea baja. Al este de Gijón, se encuentran Lastres, al pie de un acantilado, y La Isla, que tiene una ancha playa abierta.
Pasando Ribadesella se encuentra Llanes, la animada ciudad de un antiguo puerto fortificado, que se destaca por sus abruptos acantilados, sus murallas y las buenas playas.
Escrito por natalia |
16 de Abril de 2008 |
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Asturias.

